El diálogo horizontal es compartir en igualdad de condiciones. El diálogo intercultural es compartir nuestras visiones de la vida.
Desde esta perspectiva a través de los años de conversaciones entre las comunidades y los equipos de salud, se han ido abriendo instancias de coordinación interinstitucional, realizando talleres de intercambio de concepciones y recursos medicinales para fomentar el autocuidado en salud.
Pero por sobre todo, se ha ido recuperando la confianza y ahí está la productividad de la conversación. La Confianza como producto nos ha permitido valorar las capacidades que todos tenemos, ha permitido que nuestras relaciones técnicas dejen de ser intercambio de carpetas y que iniciemos un ejercicio interdisciplinario, que las relaciones con las comunidades y con las autoridades tradicionales sean relaciones interculturales, en tanto es una puerta abierta para conocernos.
Por otra parte hemos comprendido que otras culturas tradicionales aportan al espacio williche una ampliación complementaria en el tratamiento de las personas.
Por estas razones, y por la experiencia, otras formas ancestrales de medicina son incorporadas al espacio williche. |